El sábado pasado, en la presentación del Padre Guilherme Peixoto en Plaza de Mayo, quienes bailaron arriba del escenario fueron pibes y pibas de nuestros barrios populares. Chicos y chicas de clubes parroquiales y de los Hogares de Cristo.
Fue un mes de ardua tarea para ellos: de ensayar, de preparar, de involucrarse. Y fue un reconocimiento muy, muy lindo que disfrutaron muchísimo. Se los vio hermosos.
Queríamos contarles esto porque el Hogar de Cristo estuvo ahí presente. Previo a esos ensayos y encuentros, el Padre Guilherme y su equipo de producción los acompañó en todo momento, dándoles lugar y cuidándolos en cada espacio, cada día.
Orgullosos de nuestros pibes. Esto también es Hogar de Cristo: dar lugar, cuidar y celebrar.





