### Objetivo
Hacerle sentir a cada pibe y piba que llega desde la calle que Dios no le pide primero que cambie, que se limpie o que «esté bien» para acercarse. Jesús sale al encuentro del herido, del cansado, del descartado. El Hogar recibe la vida como viene.
# Ambientación
– Una mesa sencilla.
– Mate cocido o pan compartido.
– Una vela encendida.
– Música suave.
– Una manta o frazada en el centro.
En el medio puede haber un cartel:
# Inicio
### Coordinador/a
Hoy no hace falta aparentar nada. No hace falta estar fuerte. No hace falta estar limpio. No hace falta tener palabras lindas.
Jesús muchas veces encontró gente tirada al costado del camino: con hambre, cansancio, miedo, heridas, soledad.
Y nunca preguntó: «¿Por qué llegaste así?»
Primero abrazó. Primero hizo lugar. Primero cuidó.
Así queremos recibirnos también nosotros.
# Palabra de Dios
## El buen samaritano
### Evangelio según San Lucas 10, 30-37
> «Un hombre bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó y cayó en manos > de ladrones. > Lo despojaron, lo golpearon y se fueron dejándolo medio muerto. > > Un samaritano que viajaba por allí lo vio y se conmovió > profundamente. > Entonces se acercó, vendó sus heridas, derramando aceite y vino sobre > ellas; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un lugar > y se encargó de cuidarlo.»
# Reflexión
A veces uno llega como ese hombre del Evangelio. Golpeado por la vida. Caído. Cansado. Sin fuerzas. A veces la calle te rompe el cuerpo, el corazón, la confianza. Y muchos pasan de largo: porque molestás, porque estás sucio, porque consumiste, porque gritás, porque no podés parar. Pero Jesús no pasa de largo. El samaritano primero se acerca. Después toca las heridas. Después carga el peso. Después acompaña. Eso intenta ser el Hogar de Cristo: un lugar donde alguien se acerque. No para juzgarte. No para retarte. No para pedirte perfección. Sino para decirte: «Qué bueno que llegaste.» «Te estábamos esperando.» «Tu vida vale.»
# Preguntas para compartir
(En ronda, sin obligación)
– ¿Alguna vez sentiste que todos pasaban de largo?
– ¿Qué necesitás hoy: dormir, comer, hablar, silencio, abrazo?
– ¿Quién fue «buen samaritano» en tu vida?
– ¿Qué significa para vos que alguien te cuide?
# Gesto
Se puede ofrecer:
– un vaso de agua,
– un pan,
– una manta,
– o simplemente un abrazo.
Mientras se dice: «Acá podés descansar.» «No estás solo.» «Tu vida merece cuidado.»
# Oración
# Todos
Señor Jesús, vos conocés nuestras heridas.
Vos sabés del cansancio, del frío, del hambre, de las noches largas, de la soledad y de las caídas.
Gracias por este lugar donde podemos llegar como estamos.
Danos gente que no pase de largo. Danos manos que abracen. Danos descanso. Danos otra oportunidad.
Y ayudanos a creer que todavía hay vida para nosotros.
Amén.
# Cierre
Puede terminarse escuchando una canción tranquila o compartiendo algo caliente.
Y recordar: «En el Hogar nadie tiene que demostrar nada para ser querido.»
