## Objetivo
Que los pibes y pibas puedan descubrir que, aun en medio del consumo, el cansancio, la calle o el dolor, existe una posibilidad de volver a empezar. Que Dios no los abandona y siempre sueña vida nueva para ellos.
## Ambientación
– Una vela encendida.
– Una manta o frazada en el centro.
– Una mochila vacía.
– Carteles con palabras:
– «Caída»
– «Miedo»
– «Consumo»
– «Soledad»
– «Esperanza»
– «Abrazo»
– «Recuperación»
Puede sonar música tranquila de fondo.
Inicio
## Pregunta para compartir
Invitar a que hablen libremente:
– ¿Alguna vez pensaste que ya no había salida?
– ¿Qué cosas o personas te dieron fuerzas para seguir?
– ¿Qué te gustaría recuperar de tu vida?
No obligar a nadie a hablar. A veces alcanza con escuchar.
# Palabra de Dios
## Evangelio: El paralítico y sus amigos
### Evangelio según San Marcos 2, 1-12
> «Jesús, viendo la fe que tenían, le dijo al paralítico: > ‘Hijo, tus pecados te son perdonados’. > > Después le dijo: ‘Levántate, toma tu camilla y camina’.»
# Reflexión en clave Hogar de Cristo
A veces la vida deja a uno tirado. El consumo te rompe los vínculos, el cuerpo, la cabeza, las ganas. Muchos llegan al primer umbral así: sin bañarse hace días, sin dormir, con hambre, sin creer en nadie, sin creer en ellos mismos. El paralítico del Evangelio también estaba tirado. No podía levantarse solo. Pero lo más importante es esto: había amigos que no se rindieron con él. Lo cargaron. Lo acercaron a Jesús. Le prestaron esperanza cuando él ya no tenía. Eso hace el Hogar de Cristo. Cuando alguien llega destruido, no se le pregunta primero: «¿Por qué consumís?» Se le dice: «Pasá.» «Comé algo.» «Descansá.» «No estás solo.» Y de a poquito aparece algo nuevo: la posibilidad de levantarse. La recuperación no es magia. Hay recaídas. Hay días malos. Hay bronca y cansancio. Pero Jesús sigue diciendo: «Levantate.» Aunque hoy parezca imposible, si estás vivo, hay esperanza.
# Dinámica: «La mochila de la esperanza»
Se pasa una mochila vacía.
Cada uno puede poner dentro:
– un papel con algo que quiere recuperar,
– un sueño,
– un miedo,
– o el nombre de alguien por quien quiere salir adelante.
Después se levanta la mochila entre todos.
El coordinador puede decir:
> «Nadie se recupera solo. Entre todos cargamos la vida del otro.»
# Gesto
Entregar una pequeña cinta, cruz, estampita o piedra.
Decir: «Aunque te caigas mil veces, Dios no se cansa de levantarte.»
# Oración final
Jesús, vos conocés nuestras caídas, nuestro consumo, nuestras heridas y nuestras noches más oscuras.
Cuando no tenemos fuerzas, mandanos gente que nos cargue. Cuando perdemos la esperanza, hacenos sentir que todavía valemos.
Ayudanos a levantarnos de a poco. Danos una oportunidad nueva. Y que en el Hogar de Cristo nadie camine solo.
Amén.
