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Más que una marca, un trabajo titánico por la inclusión laboral en contextos de adicciones

“Cuando empezamos a acompañar la vida y nos encontramos con el hermano, lo primero es conocerlos y abrazarlo. Con el tiempo, antes o después, aparece la necesidad de trabajar para solventar las propias necesidades y de la familia. Es por ello, que en nuestros centros siempre se intentó hacer frente a esta dimensión laboral”, cuentan desde el Hogar de Cristo Nazareth, centro barrial que contiene a decenas de personas en situación de vulnerabilidad respecto al consumo.

Los talleres de oficio, como los de huerta, carpintería, relojería o serigrafía, han sido una importante herramienta de contención. Razón por la cual se logró el acompañamiento del Consejo General de Educación (CGE), desde donde fueron brindados docentes de diferentes disciplinas.

“Los talleres tenían varios fines, por un lado el objetivo terapéutico de ocupar el tiempo y la mente en algo sano y productivo que combata la ansiedad, y trabaje la paciencia. Y por otro lado, se buscaba generar un conocimiento en algún oficio. Hubo talleres de carpintería, artesanías y relojería, herrería, albañilería. Al pasar el tiempo, los chicos que iban sosteniéndolos con presencia, aprendieron a realizar algunos productos como rejas, chulengos en herrería, sillones, macetas, sillas, mesas en carpintería, relojes, bandejas, percheros en artesanías”, recuerdan desde el hogar.

Esta realidad les puso delante un nuevo desafío: la comercialización. Y con ésta, la necesidad de generar “articulaciones” con otras instituciones y así sostener en el tiempo el proyecto. En este camino, el Hogar de Cristo firmó un proyecto de extensión universitaria con la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) y un acuerdo con el Municipio de Gualeguaychú.

La UNLP aportó dos egresados de la carrera de Diseño Industrial, con la intención de robustecer los talleres de oficios y generar una marca para los productos del hogar.

“En lo que va del año 2019, hemos adquirido herramientas para fortalecer los talleres de herrería y carpintería, se ha contratado a un herrero del barrio, y se han realizado reuniones para la definición de un plan de negocios y talleres colaborativos para la creación de la marca. En la actualidad nos encontramos definiendo los productos a comercializar, haciendo los prototipos e integrando la marca ‘Brota’ a todas las iniciativas productivas de los Centro Barriales de Gualeguaychú”, remarcan desde el centro barrial de La Cuchilla.

Por otra parte, gracias al convenio firmado con el Municipio, un grupo del hogar presta servicios de construcción y realiza obra pública. “El hecho de pertenecer a este grupo de trabajo generó que los chicos empiecen a participar más de las actividades del centro barrial, acompañaran a sus hijos en el Espacio de Primera Infancia Jesús Niño y fortalecieran sus vínculos familiares”, destacan.

El desafío de crecer

“En la actualidad, con el objetivo de diversificar las fuentes de trabajo, nos encontramos buscando alternativas de clientes y de servicios que se puedan ofrecer. El objetivo es diversificar los riesgos, y no depender de un solo cliente como es en la actualidad el gobierno local”, expusieron desde el hogar. Al tiempo que destacaron el importante camino recorrido hasta el presente, sin perder de vista el gran desafío que se les impone: generar trabajo sostenido y de calidad para las personas que llegan al hogar.

El próximo sábado tendrá lugar la presentación de la marca “Brota”, producto de los diversos talleres de oficio. Será en el Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú (25 de Mayo 1008), desde las 19.30. Sin dudas, una inmejorable oportunidad para conocer y familiarizarse con un proyecto que trasciende ampliamente la marca comercial, un proyecto que tiene detrás un trabajo titánico por la inclusión laboral en contextos de adicciones.

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Se presenta en sociedad la marca Brota, del Hogar de Cristo Gualeguaychú

Por Nahuel Maciel

EL ARGENTINO

En rigor es una cooperativa social que tiene como objetivo primario salir al encuentro, involucrarse y acompañar a las personas con problemas de adicciones.

“Se trata de brindar en primer lugar una contención humana, amorosa, que rompa con la soledad. Dicha contención luego se materializa en un acompañamiento integral, que aborda lo psicológico, vincular, legal y en una última instancia en la inserción laboral”, destacaron desde el Hogar de Cristo a manera de presentación, pero también de compromiso.

“Brota es la marca comercial de los productos y servicios que se ofrecen desde el Hogar hacia la comunidad. El nombre hace referencia a la posibilidad que tiene cada persona, de volver a nacer y transformarse en nueva vida para otros”, resaltaron en un material informativo enviado a EL ARGENTINO y que se nutre del espíritu “de acompañar la vida como viene”, en este caso, en la dimensión del mundo laboral.

En ese marco, se adelantó que “Brota Servicios” ofrece actividades de diversos oficios como jardinería y mantenimiento de parques, pero también construcción y albañilería, e impermeabilización y pintura.

También desde “Brota Productos” se realizan muebles de madera y herrería para el interior de oficinas y hogares. “Las personas de la cooperativa trabajan con seguro propio, y coordinados por un maestro mayor de obra. Se cuenta a su vez con la posibilidad de facturar por trabajo realizado”, aclararon desde la organización que trabaja en los centros barriales Hogar de Cristo Nazareth, Asunción de María y Casa de Mujeres Corazón de María.

Contextos y perspectivas

“Cuando empezamos a acompañar la vida y nos encontramos con el hermano, lo primero es conocerlo y abrazarlo. Con el tiempo, antes o después, aparece la necesidad de trabajar para solventar las propias necesidades y de la familia. Es por ello que, en nuestros centros, siempre se intentó hacer frente a esta dimensión laboral”, se indicó para dar cuenta que con la organización cooperativa alcanzan un nuevo peldaño para la promoción integral de las personas.

“En un primer momento lo que hicimos fue organizarlos por grupos de interés en huerta, carpintería, relojería, serigrafía, con un referente y algunos voluntarios que hacían de talleristas o algunos de los mismos chicos que tenían oficios o habilidades para determinados trabajos”, se reconoció a la hora de compartir los primeros pasos.

Luego, ante la necesidad de sostener los espacios con los talleristas y fortalecer la educación en la cultura del trabajo, maduraron un acuerdo con el Consejo General de Educación (CGE).

“En este segundo momento, el CGE nos brindó docentes en diferentes disciplinas para poder brindar talleres en nuestro centro. Estos talleres tenían varios fines, por un lado, el objetivo terapéutico de ocupar el tiempo y la mente en algo sano y productivo que combata la ansiedad y trabaje la paciencia”, marcaron las prioridades sin confundir con las urgencias.

“Por otro lado, se buscaba generar un conocimiento en algún oficio. Es así como hubo talleres de carpintería, artesanías y relojería, herrería, albañilería. Al pasar el tiempo, los chicos que iban sosteniéndolos con presencia, aprendieron a realizar algunos productos como rejas, chulengos en herrería, sillones, macetas, sillas, mesas en carpintería, relojes, bandejas, percheros en artesanías. Por lo que surgió en un tercer momento el deseo de comercializarlos para tener un ingreso. De esa manera, los talleres comenzaron a tener un giro más productivo que terapéutico, lo cual nos generó ciertos inconvenientes a raíz de la aparición del dinero, la forma de dividirlo, las horas que cada uno trabajaba y otras dificultades relacionadas con la convivencia de la dinámica del centro barrial con los espacios de trabajo”, destacaron como un testimonio de que el crecimiento y desarrollo nunca es lineal, sino que debe superar obstáculos e incluso a veces hasta posibles contradicciones.

Oportunidades

En el Hogar de Cristo se profundizó esta experiencia, siempre teniendo presente la necesidad de organizar la producción y la venta de los productos, y al mismo tiempo sin renunciar a la búsqueda de más oportunidades. “Así surgió un cuarto momento que ellos identifican bajo el concepto de “articulaciones y sostenibilidad”.

Por un lado, firmaron un proyecto de extensión universitaria con la Universidad Nacional de la Plata; y por otro, un acuerdo con la Municipalidad de Gualeguaychú.

En lo que respecta la Universidad Nacional de la Plata, están realizando un proyecto con dos egresados de la carrera de Diseño Industrial. “El mismo busca fortalecer los talleres de oficios y generar una marca para los productos producidos en el Hogar. En lo que va del año, hemos adquirido herramientas para fortalecer los talleres de herrería y carpintería; se ha contratado a un herrero del barrio, y se han realizado reuniones para la definición de un plan de negocios y talleres colaborativos para la creación de la marca”, se indicó como un logro tangible que permite ahora pensar en la expansión.

En la actualidad están definiendo los productos a comercializar, haciendo los prototipos e integrando la marca Brota a todas las iniciativas productivas de los Centro Barriales de Gualeguaychú.

Por otra parte, firmaron un convenio con el Municipio, facilitado por la forma jurídica de cooperativa de trabajo, que le permitirá prestar servicios de construcción y realizar determinadas obras públicas.

“Allí organizamos una cuadrilla – en realidad es la comunidad que se organiza- y elaboramos un reglamento interno para darle forma a la actividad y preparar a los chicos para una tarea sostenida en el tiempo. Asimismo, una condición que pautamos fue la administración asistida: el dinero ganado se entrega a algún familiar o tutor que brinda un acompañamiento en los gastos”, explicaron para evitar que el fruto de ese esfuerzo se diluya en posibles tentaciones o recaídas.

“Sumamos a un maestro mayor de obra que se hizo cargo del desafío de coordinar a este grupo. A partir de allí se generan contratos con el Municipio donde nos comprometemos a hacer ciertos trabajos por una suma de dinero. El grupo de trabajo lo ejecuta y luego al cobrar se divide el dinero en función de los días trabajados por cada uno”, explicaron uno de los aspectos organizativos internos al que llegaron por consenso.

En ese marco, indicaron que “solo se puede tener tres faltas justificadas, pero en base a la vorágine, nos encontramos con situaciones particulares a ir resolviendo, como enfermedades, viajes y otros inconvenientes que puedan surgir”, ejemplificaron para dar cuenta que, si bien los acuerdos son para ser cumplidos, la dinámica no es rígida sino contemplativa de situaciones y contextos especiales.

“Paralelamente a esto, se han realizado jornadas para ir transmitiendo nociones de cooperativismo al grupo que trabaja en obra pública, para que ese mismo grupo genere conocimientos sobre cómo funciona el trabajo cooperativo, sin un patrón. El hecho de pertenecer a este grupo de trabajo generó que los chicos empiecen a participar más de las actividades del centro barrial, acompañaran a sus hijos en el espacio de Primera Infancia Jesús Niño y fortalecieran sus vínculos familiares”, aportaron como un logro indirecto pero esencial para la contención y el fortalecimiento de los lazos afectivos y sociales.

Diversificar para crecer

En la actualidad, afrontan el desafío de diversificar las fuentes de trabajo, lo que implica encontrar otros clientes o usuarios que puedan necesitar de esos servicios y no depender de un único cliente.

Desde el Hogar de Cristo se enfatizó en el material enviado a EL ARGENTINO que “todo el recorrido realizado ha sido posible por hacerlo en familia: desde lo legal, la representación y puentes sociales, pasando por la administración asistida, la educación, la capacitación, el marco afectivo y los valores, con la justicia restaurativa como pilar”.

“Lo que nos guía como horizonte no es la búsqueda de dinero en sí misma, sino el recurso económico para lograr la autonomía de la persona, como cocreador del mundo.

Esperamos que estas dos articulaciones, con la Universidad Nacional de La Plata y con el Municipio sean el punto de partida y el motor para un trabajo sostenido”, se esperanzaron.

“En resumidas cuentas, aún con un lindo recorrido de esfuerzo y compromiso, hoy nos encontramos atravesando este gran desafío que es generar trabajo sostenido y de calidad para las personas que llegan al Hogar. Aún hoy, tenemos muchas ideas y preguntas sin resolver, pero tenemos la seguridad y la convicción de estar en el camino correcto. Hoy lo estamos caminando”, resaltaron.

Para leer nota original: https://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/201262/Se-presenta-en-sociedad-la-marca-Brota%2C-del-Hogar-de-Cristo-Gualeguaych%C3%BA

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El Hospital va a los barrios: Se hicieron test de Hepatitis C en la zona oeste

La acción se desarrolló en el salón de la iglesia Asunción de María, durante la semana pasada, en el marco del trabajo en terreno que realizaran los miembros del equipo del Consultorio Amarillo, Servicio Social, las residencias de Clínica Médica y Salud Mental y participaron agentes de los Centros de Salud Médanos y Baggio.

En el terreno se incluyeron los test rápidos junto con serologías, consejerías y entrega de preservativos y folletería. De esta forma, el paciente en su ubicación habitual, se convirtió en el eje en torno al cual gira la cascada sanitaria de cuidados.

Esta tarea se planificó como parte de una “Estrategia para la eliminación de la HCV en la región: un enfoque integral” precisó el infectólogo Ignacio Bourlot. “Nos propusimos hacer testeos rápidos para hepatitis C, como hacemos en VIH, con la colaboración del Laboratorio Abbvie que nos donaron pruebas rápidas para esta actividad. Nuestra idea es movilizarnos hacia las poblaciones que tienen más riesgo de tener la enfermedad y, en ese contexto, elegimos individuos con antecedentes de consumo previo o actual de sustancias problemáticas y que se vinculan con los centros del Hogar Nazaret”.

Al respecto, Bourlot explicó que “nos contactamos con Dardo Caraballo quien nos propuso acercar el hospital a los barrios 348 y 338 viviendas.

Ellos hicieron una promoción dentro de sus grupos y así logramos vincularnos. Además desde el Hogar Cristo Nazaret acercaron a vecinos de distintos puntos de la ciudad, tanto adultos, adolescentes, familias y hasta niños. De hecho tuvimos la posibilidad de brindarle a los chicos una fruta y un helado que nos donó Grido para encontrarnos desde otro lugar que no sea simplemente un pinchazo y que los niños se lleven una nueva impresión de los médicos”.

Acortando distancias

Al contar con nuevos tratamientos más eficaces contra el virus de la Hepatitis C, el objetivo más ambicioso es eliminar o disminuir su presencia como una amenaza para la salud pública hacia 2030, según definió la Organización Mundial de la Salud [OMS] y en ese desafío trabaja el Hospital Centenario.

Nuestro país, a través del programa nacional de hepatitis virales suscribe estas metas y propone un plan estratégico integral hasta 2021. “Nuestro equipo de atención es interdisciplinario y trabaja en estrategias de promoción, prevención y tratamiento de la infección por VIH y otras infecciones por transmisión sexual [ITS].

Es el brazo ejecutor de estas estrategias a nivel local y para eso en las barriadas del oeste abordamos la micro-eliminación de la hepatitis C en los usuarios de drogas a través de la externalización de la asistencia sanitaria a los centros de adicciones Hogar Cristo Nazaret, con base en Asunción de María”, puntualizó el Infectólogo.

“Trabajamos en la desburocratización de los testeos de ITS. Nosotros en la visita hicimos las pruebas de Hepatitis C y VIH pero también, a quien lo necesitaba, entregamos una orden para acercarse sin turnos al Servicio de Hemoterapia para un análisis de sífilis o hepatitis A y B, sin obstáculos”, remarcó.

Ignacio Bourlot detalló que “hicimos una tarea de concienciación, asesoramiento e información sobre las enfermedades de transmisión sexual, en prevención de VIH y, en especial, las hepatitis virales. Se recalcaron las acciones preventivas como el uso del preservativo y la entrega de folletería y preservativos”.

Tanto antes de cada prueba como después con la entrega de los resultados se “brindó una charla orientativa reforzando acciones de cuidado y prevención. La verdad que la recepción fue muy positiva con una población muy abierta. Ellos se mostraron agradecidos por acercar el hospital a su barrio mientras que nosotros pusimos a disposición el Consultorio Amarillo del Centenario difundiendo nuestros días y horario de atención, las formas de contacto, redes sociales y una vía confidencial para evacuar las consultas”, indicó el Infectólogo Ignacio Bourlot.

Para ver Nota original: https://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/201029/El-Hospital-va-a-los-barrios-Se-hicieron-test-de-Hepatitis-C-en-la-zona-oeste#

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