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Encuentro 3: Lic. Martha Arriola – Laudato Si

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Encuentro 3: Lic. Martha Arriola – Laudato Si

CUIDADORES DE LA CASA COMÚN

Lic. MARTHA ARRIOLA

“Cuidadores” es un proyecto que encarna Laudato si. Está en clave Laudato si’. Hay detrás una larga historia de organizaciones que han hecho y hacen una apuesta por trabajar en los territorios más empobrecidos y particularmente con jóvenes en situación de vulnerabilidad sico social.

Uno de los puntos de Laudato si’ que para nosotros es central es el 49, que está en el Capítulo 1 donde Francisco va a analizar lo que le está pasando a nuestra casa común. “Un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres”.

Eso nos hace acordar también a monseñor Angelelli. Un oído en el Pueblo y otro en el Evangelio. Un oído en la Madre Tierra (Dios nos habla desde allí hoy)  y otro en el Pueblo. Porque hoy también —y fuertemente— la clave es nuestra madre hermana madre tierra que, como ustedes vienen viendo en los sucesivos encuentros, gime con dolores de parto, porque la hemos deteriorado a tal punto que no puede ya reconstituirse en el tiempo biológico en que lo venía haciendo y que nos permitía entonces pensar y vivir que era nuestra casa “para siempre”. Ahora sabemos que no es así. Francisco nos señala esto con mucha fuerza en Laudato si. En este punto 49 también Francisco pone un especial énfasis en la mirada, desde dónde se mira el problema. Y dice que muchas veces los que abordan el tema del ambiente y del desarrollo humano lo hacen lejos de los territorios empobrecidos, de la voz y de la mirada de los que sufren la exclusión. Que se habla de los pobres en los debates internacionales y nacionales pero a la hora de decisiones concretas que los beneficien, van a estar en el último lugar. Dirá más “que a veces son considerados casi un daño colateral”.

 

Recuadramos este punto 49 porque es inspirador para nosotros y nosotras, es la chispa que encendió nuestro fuego. El proyecto nace en setiembre del 2015 después de haber escuchado a monseñor Jorge Lugones en La Plata, cuando fue a presentar Laudato si’. Nosotrxs no la conocíamos y la verdad es que  nos quedamos conmovidas, conmovidos. De repente aparecía de nuevo San Francisco de Asís con toda su presencia desde la voz y la actualidad de Francisco Papa. Así que esa misma noche nos pusimos en campaña, compramos Laudato si’’’, nos quedamos a leerla y aparecieron las ideas que después dieron luz al proyecto.

Trabajo + Espiritualidad= Revolución

Este es nuestro lema. Por eso, nos vamos a referir en primer lugar al abordaje que hace Francisco sobre el gran desafío del trabajo en Laudato si. No siempre se menciona que este asunto es de vital importancia en Laudato si. Se la referencia con el ambiente, pero no tanto con el trabajo.

Punto 125: “…si hablamos sobre la relación del ser humano con las cosas aparece la pregunta por el sentido y la finalidad de la acción humana sobre la realidad”. Y él va a decir que esa acción es, fundamentalmente, el trabajo. Y el trabajo en todas sus manifestaciones. Con el sentido de ser co-creadores desde la acción del trabajo que transforma la realidad y que está negado para millones de personas hoy en nuestra casa común. Resulta muy relevante que Laudato si dedique varios puntos a definir y señalar la importancia del trabajo, Fíjense que también en este punto, el 125, va a hablar de San Francisco y también de Charles de Foucauld. Los Hermanitos de Jesús. Bien interesante para nosotros es aquel libro de René Voillaume “En el corazón de las masas” para volver a la fuente, a la centralidad del trabajo, en el corazón invisible de cada barriada. Dos ejemplos de vidas entregadas a la oración, al trabajo y a la vida en comunidad.

En el número 127 toma de Gaudium et spes y de otros materiales y documentos de la Iglesia:  “El trabajo debería ser el ámbito de este múltiple desarrollo personal, donde se ponen en juego muchas dimensiones de la vida, la creatividad, la proyección del futuro, el desarrollo de capacidades, los valores, la comunicación con los demás, una actitud de adoración”. Y termina diciendo “es necesario que se continúe buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos”. Vayamos al número 128: “El trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de maduración, de desarrollo y de realización personal”. Y dice: ayudar a los empobrecidos con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre una vida digna a través del trabajo. Muy revelador para seguir siempre luchando por trabajo digno para todos y todas. Camino de Cuidadores.

También en Laudato si’ va a denunciar a este sistema. Porque cuando dice que el trabajo es el que genera la posibilidad de una vida digna, al mismo tiempo dice que el sistema económico actual mata. Como estamos no podemos siquiera  pensar nuestro futuro como especie humana, ni en nuestra casa como ámbito que nos permita desarrollar la vida. Habla de la cultura del descarte y redefine la ecología. Francisco habla en el capítulo 4 de Ecología Integral. Es un capítulo central en la Carta. Aquí nos va a desafiar a tener un nuevo estilo de vida. Va a ir al fondo de la relaciones que establecemos con nosotrxs mismos, con el planeta, con la economía. Fíjense qué interesante. Emilce Cuda, una teóloga argentina con la que venimos trabajando nos regala una hermosa comparación. La ecología integral nos propone un nuevo tipo de relación, la del modelo trinitario, que en contrate con el modelo del actual sistema económico; es la relación solidaria que fundamenta la cultura del encuentro y las relaciones económicas dignas entre trabajadores.

Francisco está planteando una concepción revolucionaria. Ha escrito esta carta encíclica en 2015, en pleno apogeo de la cultura tecnocrática, en la que el valor del trabajo está devaluado y el Dios es el consumo. Y con ella parte en dos esta etapa de la historia. Hay un antes y un después para la humanidad —y nos animamos a decirlo así— después de Laudato si. Si este sistema económico mata, ¿cuál es el que nos va a devolver las condiciones dignas de vida? Cómo será? Por eso Francisco convoca, sobre todo a jóvenes, economistas, politólogos, pero sobre todo a los que están haciendo realidad una práctica económica nueva, a congregarse en Asís, a firmar un nuevo pacto económico. O sea, no solamente nos hace una revelación en Laudato si’ acerca de la situación en la que está nuestra casa común, y nuestra economía y nosotros como especie, sino que además va a refrendar la carta encíclica con un nuevo pacto económico en Asís el año próximo.

Este concepto de casa común ya es una novedad, porque nos hace pensar que nuestra hermana madre tierra, como dirían san Francisco y los pueblos originarios, es nuestra casa común. Y se relaciona inmediatamente con economía- oikonomía, que significa, en su origen, administrar nuestra casa común. Economía es en realidad, administrar la casa común. Por eso Francisco va a insistir en estos dos asuntos: trabajo (co creación, re hacer la casa común) y economía (administrar la casa común). Desde un cambio de sistema es que vamos a lograr superar la crisis profunda, socio ambiental de la que él habla en Laudato si’.

¿Cuál es el concepto de trabajo que tenemos nosotros y que también tienen los jóvenes en los barrios? Se acerca más a un concepto donde hay un patrón, hay alguien que define qué hay que hacer, que paga por lo que hay que hacer y muchas veces los pibes nos dicen: es algo que no me gusta, y tengo que cumplir horario, pero eso es lo que me significa un trabajo. Y mucho más cuando es un trabajo formal o de difícil acceso y que escasea o no existe. El concepto de trabajo está asociado fuertemente a esto.

En este tiempo histórico que nos toca vivir, hay nuevas condiciones que debemos examinar. Con lo que sigue no quiero decir que se terminaron las relaciones entre los trabajadores y los dueños del capital, y las empresas, y las fábricas etc. No. Pero sí quiero expresarme sobre algunos datos que nos regaló el profesor Humberto Podetti en un encuentro que hicimos en la Universidad de Lanús, información que nos ayuda a pensar cómo es el trabajo en este siglo. Por ejemplo: la inteligencia artificial eliminará del 50% al 65% de los trabajos en el mundo. De hecho eso ya está pasando: 230 millones de desocupados y 1.500 millones de personas con empleos precarios o vulnerables. Hay un universo de 270 millones de inmigrantes, el fenómeno de injusticia que nos golpea como humanidad.

China es el ejemplo donde se visualiza muy claramente la tensión entre lo que es el trabajo digno y la robótica, porque es una sociedad altamente avanzada en esta tecnología y se han perdido millones de puestos de trabajo. En esta etapa se ha ; puesto en crisis el concepto de salario como tal, a la vez que se  hiperconcentra la riqueza en muy pocas manos.

Estamos ante la mayor concentración de riqueza de la historia: 1.143 billones de dólares que se producen y se concentran en dos docenas de personas. A la vez tenemos una concentración enorme de conocimiento en ciencia aplicada y tecnología. Y lo que ya hemos dicho pero no está demás repetir:  el daño que le fuimos propinando a la hermana madre tierra, a la naturaleza, superó el tiempo de evolución biológica en el que hasta hace unos años se recuperaba por si misma. Ahora no lo puede hacer por si sola. Lejos estamos del argumento de una tecnología que va a resolver los problemas profundos que hemos causado a nuestra casa común y a nosotrxs mismxs, sobre todo a los hermanos y hermanas más empobrecidos. Las transformaciones tienen que ser culturales, enormes, de los gobiernos, de las comunidades, de las personas y sin duda de los poderes económicos concentrados para dar un vuelco en esta situación.

El Papa Francisco, frente a esta caracterización del mundo del trabajo y de la economía, nos hace algunas propuestas que nosotrxs, por experiencia histórica, atesoramos, compartimos y levantamos como bandera: sublevarse contra el mercado y contra este sistema; exigirle al Estado. Exigirle no siempre es confrontar. Nuestro proyecto Cuidadores de la casa común sería imposible sin el Estado. En nuestra concepción eso es muy importante. Las tres “T”: Tierra, Techo y Trabajo, la organización y la unidad de los trabajadores y trabajadoras, las movilizaciones populares para proclamar  ,y dar visibilidad a los problemas así como también manifestar las alegrías, las convicciones, los sueños. Las  convenciones colectivas populares de trabajo, la universalización  del salario social, gestar nuevas formas asociativas; más dinámicas, que nos permitan fortalecer la organización para trabajar en el campo de la economía social. El encuentro de saberes: el académico, el popular, el de las experiencias de gestión en la política pública, el de los idóneos, el de los artistas, el de las religiones y de los pueblos originarios. Todos los saberes.

Cuidadores se propone la tarea enorme, la gesta inmensa de intentar la generación de oportunidades de trabajo digno para jóvenes en situación de exclusión, de vulnerabilidad psicosocial, en el cuidado de la casa común. Pero parte siempre del cuidado de la persona y de sus relaciones. Porque mal podemos plantear un proyecto de cuidado de la casa común si la persona todavía no experimenta, no tiene, no vive en su cotidianeidad esta experiencia de ser cuidado y cuidar. Es un proceso largo. Como dice Francisco “el tiempo es superior al espacio”. Entonces la lucha no es solo por el aquí y ahora, y menos por el “espacio” que quiero ocupar; sino por el tiempo en el que nos proponemos avanzar en la consolidación de un mundo nuevo.

Cuidadores toma la inspiración de Francisco y dice vamos por largo en esta apuesta. Hay dos citas, puntos 7 y 124 de la Carta, que aluden los jóvenes y al trabajo.

Con Laudato si’ trabajamos con los jóvenes y las jóvenes para hacerlos carne: se puede escribir en una pared “escuchemos el clamor de la tierra y el clamor de los pobres, un planteo ecológico deber ser un planteo social” (se proyecta en la filmina un mural pintado por jóvenes cuidadores, porque primero se trabajó la carta encíclica con ellxs. Eso es lo que intentamos.

Paralelamente, hay una corriente de espiritualidad que transita en lo que nosotros llamamos “itinerario pedagógico” que es un camino que se nutre de vida, de comunidad y de formación. Un camino que intentamos recorrer con los grupos de jóvenes. Laudato si’ y todo lo que nos trae es siempre fuente inagotable de formación. Desarrollamos un Manual, desde la concepción de la educación popular, para acercar Laudato si a lxs jóvenes y celebrarla. Vamos siendo un movimiento. Empezamos siendo un pequeño grupo en un barrio, pero como algunos de nosotros tenemos muchos años, tenemos vínculos. Vieron que los capitales que vamos acumulando con los años son relaciones, vínculos con historia. Entonces los pusimos en juego a la hora de armar la propuesta. Eso que les contaba empezó siendo una experiencia en un barrio, en Villa Alba-La Plata, en estos años se fue transformando primero en una red y ahora en un movimiento. Porque ya vamos teniendo un espíritu en común.

Ese espíritu en común es lo que Francisco llama espiritualidad socio-ecológica y fraterna. Va a decir que podemos resistir al paradigma tecnocrático, a este modelo neoliberal, a este sistema que mata. Nos va a alentar, a dar esperanzas. Pero nos dirá no hay cambio de estructuras, no hay cambios profundos si no hay esa transformación y esa conversión del corazón. Sin esa conversión del corazón no hay conversión de estructuras ni posibilidad de vivir este nuevo estilo de vida.

En punto 149 del capítulo cuarto de la Ecología Integral hay una clave muy bonita y muy profunda, que nosotros hemos también tomado: “gestar experiencias de salvación comunitaria”. Ahí nuestro querido Juan Carlos Scannone lo desagrega, lo profundiza muy preciosamente. Experiencias prácticas -prácticas de este cuerpo a cuerpo, que nosotros decimos- y de salvación en un sentido teológico, en un sentido también profético. Algo que está preanunciándose, que se está viviendo aquí en la Tierra como un ahora sí, como un ya sí, pero que todavía no termina de ser, que se va insinuando para terminar de ser en ese horizonte al que caminamos.

El Papa nos dice que cualquier lugar, por muy infierno que sea, puede transformarse en vida digna cuando hay solidaridad, fraternidad, un corazón que espera, una casa que recibe. Nosotros sabemos de qué se trata este infierno cuando compartimos, junto a los jóvenes y junto a las barriadas y a las comunidades, el dolor de no tener trabajo, el dolor de no tener para comer, el dolor narcotráfico entrando en las casas, destrozando las vidas de tantos pibes. Y sabemos de esa experiencia de salvación comunitaria, cuando en cada núcleo territorial de Cuidadores de la Casa Común hay lugar y tiempo para un abrazo, un plato de comida, un tiempo de escucha y de acompañamiento real a cada hijo, cada hija del pueblo. Lo mismo compartimos con otras organizaciones hermanas como “los chicos del pueblo”, los “hogares de Cristo”, de los cuales aprendemos tanto y con los cuales caminamos y hacemos fraternidad, comunidad.

Para compartir con más precisión de que se trata este lema nuestro Trabajo + Espiritualidad= Revolución; les vamos a compartir la experiencia concreta de Cuidadores de la Casa Común:

La experiencia:

Les decía hoy que nos enamoró la Carta Encíclica y que nos quedamos rumiando un proyecto. Esto pasó en septiembre de 2015. Cuando concebimos la idea, se la presentamos a monseñor Lugones, en ese momento Obispo de Lomas de Zamora, y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina. El dijo: acompaño. Y nos pusimos a trabajar tomando el modo en que Francisco nos invita a construir: “júntense y conversen sobre esto”. Nosotros tratamos de hacerlo con referentes territoriales de una red de organizaciones con las que compartimos experiencias comunitarias de microcréditos (el banquito Popular de la Buena Fe), con organizaciones de la iglesia, con organizaciones sociales, barriales, con organizaciones políticas, con  universidades, con expertos en algunos temas que para nosotros son clave para desarrollar propuestas de trabajos nuevos y dignos.

Necesitamos una conversación que nos una a todos y Francisco hace referencia a lo que dicen los obispos de Sudáfrica: se necesitan los talentos y la implicación de todos para reparar el daño causado por el abuso humano a la creación de Dios. Una solidaridad nueva. Nosotros intentamos hacer esto.

¿Dónde estamos hoy? En 16 provincias. Cuando decimos 16 provincias no se crean que estamos en toda la provincia. No. En algún barrio, en algún territorio por allá perdido, pero ahí estamos y plantamos bandera. Por ejemplo, en Santiago del Estero estamos en un barrio del gran Santiago, haciendo una experiencia. En la provincia de Buenos Aires estamos en varias localidades. No vamos a decir en toda la provincia de Buenos Aires ni mucho menos, pero hay una siembra.

En Entre Ríos pasa algo distinto, ¿por qué? Porque el Gobierno de la provincia dijo: hago de Cuidadores una política pública. Fíjense qué interesante. El gobernador dijo vamos por esto, la ministra de Desarrollo Social, Laura Stratta,  que conocimos hace muchos años en esa experiencia del Banquito que mencionaba, dijo: apostemos a construir Cuidadores en Entre Ríos. Entonces en Entre Ríos hay un equipo trabajando en toda la provincia. Ese equipo lo financia el Ministerio de Desarrollo Social. Hay 11 localidades donde está ya en curso y desarrollo fuerte la experiencia de Cuidadores de la casa común.

Este fin de semana sale en la primera plana del diario de la capital de la provincia, una nota con la tarea que hace Cuidadores*. Dice “Cuidar el planeta con desarrollo personal y  lazos comunitarios”. Y dentro del diario hay una nota de dos páginas. Después les cuento qué estamos haciendo, pero ¿por qué lo muestro? Para animarnos, para entusiasmar, porque por más pequeñas que parezcan las experiencias, cuando calan en lo profundo, y se sostienen y se construyen con otros – mucho también con el estado- pueden lograr impactos más masivos.

*https://www.eldiaonline.com/integrantes-del-programa-cuidadores-la-casa-comun-visitaron-el-barrio-ecologico-n1001446

Son 75 núcleos territoriales. Esto tiene dinamismo. A veces un núcleo territorial está muy fuerte, después se debilita. Son procesos, no una foto. Fíjense que desde Jujuy a Chubut apreciamos distintos desarrollos.

En alianza con organizaciones que tienen historia y son confiables por su pertenencia y compromiso en el barrio, convocamos a los jóvenes. Convocamos a hacer este camino, este itinerario, y gestionamos recursos desde el Estado y desde donde podamos. Yo les comentaba hoy que una pata fuerte es el Estado, sino no se puede construir. No es que les decimos a los jóvenes “vengan a cuidar la casa común” y vienen todos corriendo. No. Tenemos que disputar en el territorio otros espacios, otros valores, otros negocios. El tema del narcotráfico, como hoy conversábamos, es lo más difícil, lo que está más fuerte como propuesta de “trabajo”, en cada barrio.

Entonces frente a eso tenemos que ir con una propuesta. Hemos hecho acuerdos con el Ministerio de Trabajo en el comienzo, después eso se frenó; con cursos de iniciación al trabajo. Pudimos hacer un acuerdo para que esos cursos que duraban tres meses, pudieran tener el contenido de Cuidadores de la casa común. El Ministerio proponía como contenido un manual que ellos tienen para esa iniciación en un primer momento, ahí transitamos las primeras etapas. No con todo el universo de Cuidadores, con algunos, con los que pudimos. Con el Ministerio de Trabajo acordamos trabajar los contenidos de nuestro Manual de formación de Cuidadores en el marco de los Cursos de Iniciación al Trabajo. ES interesante señalar que estos cursos brindaron la posibilidad de contar con un pequeño ingreso para cada joven durante tres meses y también para los educadores y educadoras que sostienen ese proceso inicial. Y después, más adelante, gestionamos distintas propuestas también con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

La más relevante para los jóvenes fue empezar a registrar que haciendo un camino, podíamos avanzar también a la posibilidad de un ingreso económico. Cada vez un poco mayor. El  salario social complementario o el programa que se llama “Hacemos futuro”, que es similar, fueron las herramientas para poder construir esos acuerdos. Nosotros trabajamos la convocatoria desde esta perspectiva. Hay una motivación que es: yo vengo a este proceso, pero también voy a tener una contraprestación; me formo pero también recibo unos pesos y esos pesos hacen que pueda sostener un proceso. Esto no es lo inmediato ni lo que les decimos a los jóvenes cuando arrancan, pero es lo que vamos proponiendo para sostener el camino.

Ya mencioné el manual de formación para los educadores y educadoras. Es el material con el que vamos caminando el proceso de formaciónLo hacemos desde la concepción de la educación popular, de la economía social, promoviendo este nuevo paradigma del cuidado, hacemos mucho hincapié en el cuidado de las personas y del barrio como primer escenario donde se manifiesta la casa común.

Primero lo intuimos, lo tomamos de la Carta, pero luego en la práctica, en la acción se redefinieron los ejes que yo ahora les voy a compartir. Uno es el trabajo con la tierra: hay muchas experiencias de trabajo con la tierra. Esa, por ejemplo, es una huerta en Villa Alba. Acá está Fernando que participa de esa experiencia, además de participar de otra de fabricación de calefones solares. Siempre inspirados en la Carta. El daño que le hemos hecho a la madre tierra, ¿cómo lo reparamos?

Son entonces trabajos agroecológicos, no usamos químicos, aprendemos a trabajar y abonar la tierra en forma natural y combatir las pestes de la misma manera y hay grandes maestros. Por ejemplo, en La Plata hay maestros que son de la comunidad boliviana que nos ayudan mucho, y además de trabajar la tierra nos enseñan a tener una relación diferente con ella. Pensábamos al inicio que tal vez no iba a dar resultado el trabajo con la tierra en la propuesta con los jóvenes y la verdad es que si apostamos al tiempo, sí es posible. Y es muy sanador.

Hay algunos grupos que hacen Apicultura, gran enseñanza la de las abejas y muy interesante descubrir de dónde sale la miel.

Nos animamos también, gracias a esa red de vínculos, a presentarle a AUBASA, Autopistas Buenos Aires, forestar algunos tramos de las autopistas que esa empresa tiene en concesión. Nos daban 2 años para que los Cuidadores y Cuidadoras plantaran 1.000 árboles. Y lo hicieron en 15 días. ¿Por qué?

El convenio se firmó cuando se terminaba el tiempo de plantar y entonces esa actividad pasaría al año siguiente; nos organizamos y el trabajo que hicieron ellos fue muy bueno. Se fueron a capacitar a 25 de Mayo, a una sede que tiene el INTA que lleva adelante una experiencia modelo muy interesante. Ahí trabaja el mayor experto de salicáceas: sauces y álamos de la Argentina. Fue una semana de capacitación intensiva. Hay tres grupos que están haciendo la práctica, aprendiendo y ya están plantando.

También les voy a contar la otra cara de la moneda. En el tramo que va de Chascomús al Cruce Etcheverry, de repente, los árboles aparecieron todos cortados. Nosotros empezamos a sospechar que, quizás, hubo quienes tuvieron temor de que apareciera otro grupo asumiendo trabajos que le corresponden a la misma empresa… sospechamos eso porque estaban cortados. También tuvimos problemas con los riegos y el traslado. Es decir, no todo sencillo. Y menos para lxs pibes. Pero independientemente de eso, ¿a qué voy? A que esta experiencia fuerte, importante, unió a algunos actores, para el logro del objetivo del trabajo. Y es una experiencia que muestra que es posible andar ese camino.

Hay viveros, hay huertas, hay producción de verduras y se venden. También trabajos con hierbas para la fabricación de una cosmética natural, porque ese ha sido uno de los descubrimientos que se alcanzaron.

Otro eje fuerte que trae Laudato si’: el agua. Ahí viene lo que hoy nos preguntábamos sobre, si hay experiencias de Cuidadores en C.A.B.A hay un grupo de jóvenes en la Escuela de reingreso de Barracas. En esta escuela (donde van jóvenes que no pudieron completar sus estudios y provienen de barriadas muy humildes de CABA y de conurbano); se formó un grupo de Cuidadores que produce Gírgolas (hongos) tanto para el consumo como para la biorremediación de aguas contaminadas. Hacen su primera experiencia en el Riachuelo. Les queda a una cuadra de la escuela. El proyecto nació en la Escuela, pero se va independizando. Acá ven (filmina) una Autoclave, es el instrumento que permite esterilizar a los hongos. Y acá ven que este grupo visita en Punta Indio q una familia que es productora de Gírgolas. Vale la pena decir, ya que estamos en Cáritas, que la Autoclave fue financiada por Cáritas de Lomas de Zamora. Hay jóvenes que vienen a la escuela aquí en C.A.B.A pero son de Lomas.

Otro es un grupo de Clorinda en el límite con Paraguay, trabajan en las dos orillas de forma sistemática en la limpieza del río Pilcomayo y la reutilización del plástico que se recupera en el río.

Otro eje justamente es el reciclado. Ahí (filmina) hay un grupo de jóvenes en la en la Comisión de Investigaciones Científicas de la pcia de Buenos Aires (CIC). Ellos están llevando adelante una experiencia de reciclado de pilas. Resulta que descubrimos que había un investigador que hace 10 años descubrió que las pilas se pueden reciclar en forma manual. Gran descubrimiento que ha quedado en las paredes de la planta experimental de la CIC en La Plata, pero que aún no se aprovecha en forma masiva por motivos legales y tal vez por otros.

En la primera etapa se abre la pila con una morsa y ya pierde su valor contaminante: se reutilizan todos los elementos de la pila. Dijimos ya qué interesante es como trabajo para Cuidadores. Nos presentamos en un concurso en el Ministerio de Ciencia y Técnica, lo ganamos y con esos pesos un grupo de jóvenes pudo capacitarse y movilizarse hasta la sede de la Comisión de Investigaciones Científicas que está ubicada en las afueras de La Plata. Se capacitaron pero… ¿qué pasó? Resulta que la ley de residuos tóxicos está muy discutida su interpretación y la mitad de la biblioteca dice que las pilas no se pueden trasladar. La otra parte dice cómo no se van a poder trasladar si de hecho las trasladamos. A veces en las mismas casas no sabemos qué hacer con las pilas, ¿cierto?

La cuestión es que ahora estamos vinculados con el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible  (OPDS), que tiene que avalar la creación de una planta, porque hasta este momento la única planta que existe es la planta de la CIC. No hay otra. Sin embargo, hay intendentes que están interesados en invertir en la construcción de estas plantas. De hecho, uno es el de Almirante Brown donde se capacitaron estos cuidadores. La inversión hace tres años salía alrededor de $500.000.-, es decir, es absolutamente viable para un Municipio, así que estamos en este momento tratando de lograr esa habilitación de la OPDS que nos está costando muchísimo.

Se reciclan las cubiertas; se recicla la madera en Santiago; se recicla el plástico en Barrio de Las Lomas en Guernica, en Federal, pcia de Entre Ríos, en La Plata. Se hace bioconstrucción con abono y material reciclado. Aquí (filmina) se ve la ; capacitación que hicieron Cuidadores en Córdoba para la construcción de ladrillos PET, con una licencia del CONICET porque hay todo un saber detrás de los ladrillos. Un ladrillo ecológico tiene que cumplir determinadas normas y el CONICET tiene una licencia que no la da a cualquiera, es un largo proceso. Acá hay tres grupos capacitándose y de los tres grupos uno solo, en Gualeguaychú, está haciendo el proceso acompañado fuertemente por el Municipio en la construcción de estos ladrillos.

En La Plata llamamos a la Universidad, a la Facultad de Arquitectura para que nos ayudara en la construcción de calefones solares. Entonces vino un día el “profe” Gustavo San Juan y le compartió al grupo de cuidadores que se estaba capacitando, cómo se hacía un calefón en una clase introductoria, como si yo hoy les contara ahora: un calefón se hace de esta manera y ustedes se van a su casa pensando si podrán hacerlo. Era la instancia previa, de capacitación inicial en los cursos de introducción al trabajo, todavía no estaba resuelto y definido que el grupo iba a hacer calefones solares u otra cosa. Pero qué pasó? Carlitos, un joven de Altos de San Lorenzo en La Plata, que hoy además nos acompaña en este encuentro, nos lo va a contar:

Carlos: El profesor vino, nos mostró un video, nos enseñó cómo se hacía, no nos enseñó, nos mostró nomás, nos explicó y un compañero que no está ahora acá presente y yo buscamos en Google, vimos cómo se hacía y encontramos este que era más fácil y lo presentamos. Lo hicimos. Nosotros íbamos a ir de campamento, iba a ir Lugones (obispo de Lomas de Zamora y Presidente de la Comisiòn de Pastoral Social de la CEA) y mi compañero y yo dijimos “bueno… por qué no hacemos uno y lo llevamos, uno fácil, que no sea muy pesado” e hicimos ese de botella: todo reciclable, no compramos casi nada porque la manguera y lo demás lo encontramos, lo único que compramos fueron las “T”. Después vino Gustavo a verlo. En el campamento en Punta Lara lo probamos, Lugones dijo que estaba muy bueno y lo empezamos a hacer. Ese fue el primero. Pasaron los años y seguimos haciendo, de acá para allá.

Fernando: yo me sumé a los Cuidadores desde otra perspectiva, una diferente a la que puedan llegar a imaginar. Marta [Arriola] me preguntó después de llegar a conocer varias zonas, ¿dónde te querés sumar? Una fue ver cómo estaban trabajando los chicos y dije, bueno, vamos a aprender. Y ahí fui y estaban haciendo el tercero e instalarlo en el mismo predio donde lo estábamos armando. Diego, uno de los líderes, estaba en dudas porque había una dinámica entre que uno se iba a trabajar a otro lado, él no quería quedarse solo, con eso yo me empecé a llevar bien y dije me quedo acá ayudando.

Primero armaron el esqueleto en caño de 2 pulgadas e inventaron una herramienta para cerrar los caños y taparlos, usaron una cinchadora, con alambre,  que me fueron mostraron tal como lo iban armando. Las cajas tienen un vacío adentro que queda para que se caliente; al ser negros los caños, el reflejo del sol los calienta mucho más rápido. También tiene una salida a un termotanque: ubicada hacia arriba es la subida del agua fría. Se calienta en los caños negros y no necesita una bomba, no necesita nada para funcionar. Funciona por la misma presión del agua cuando se calienta. Y abajo tiene la salida del agua caliente… Yo tengo uno en casa y realmente es relindo poder disfrutar de algo artesanal y que dura un montón.

Y este es otro sueño. ¿Vieron que hoy, para generar energía eléctrica usamos las pantallas fotovoltaicas que son bastante grandes y costosas? Bueno, nos enteramos que existe una tecnología, con pequeñas células de concentración termosolar: Son muy chiquitas y concentran calor además de la energía del sol y, entonces, en menor superficie generan la misma cantidad de energía que una superficie mucho más grande. No se producen en el país pero sí se podrían fabricar porque son de células que se fabrican con “tierras raras”. Las tierras raras son un tierras que contienen 17 minerales de escasa presencia en la corteza terrestre, que se utilizan para aplicar a teconologías de punta. Se usan para hacer lámparas de bajo consumo, fibra óptica, reproductores de música digital, turbinas, y baterías, entre otras aplicaciones. En Argentina hay en san Luis, San Juan y Santiago del Estero.  Entonces tomamos el desafío y la locura de traer células para empezar un prototipo a ver qué tal nos va haciendo ese salto a una tecnología que es de avanzada.

Para empezar actualmente en el país esta tecnología no se usa para generar electricidad; por esto trajimos algunas de estas células para hacer un primer prototipo. Todavía no está hecho pero sí se los cuento para compartirles simplemente que intentamos unir tecnología de avanzada con procesos de producción, y que trabajen los jóvenes en el armado de los prototipos y que podamos lograr nuestro objetivo: trabajo cada vez más digno. Es decir, son procesos; cuesta muchísimo esfuerzo, pero intentamos ir por ese lado.

Otro eje fuerte, importante y muy querido por los grupos, es el de alimentación saludable. Ahí estamos con una marca, con productos en Viedma, Puerto Madryn, La Plata.

Otro eje es el de Industrias y Productos Culturales. Disputamos acá también los sentidos, los contenidos. Qué llevamos como imágenes en las remeras, en las viceras. Es decir, cuáles son las producciones y cuáles son los mensajes. Y aprendemos permanentemente de muchos grupos. Este es un grupo en Paraná, por ejemplo, que está haciendo trabajos con la arcilla del río, con telas recicladas y mensajes que tienen que ver, en este caso, con Victoria y con algunos de los íconos del lugar.

Música: hay jóvenes que están generando sus propias producciones en espacios donde las podemos grabar, un par de lugares donde los chicos pueden hacer realmente buena producción musical, con profes apostando a eso. Ese es Franco que hizo un rap de Cuidadores, muy bonito.

Mimbrería: este es un grupo de San Pedro que viene recuperando un oficio que desde hace tres generaciones estaba perdido pero que es bien interesante. Hacen hasta muebles.

Un eje fuerte para la zona del Litoral, sobre todo, el gran Litoral, no sólo Entre Ríos, es el Eco Turismo comunitario. Ahí también se referencia a Laudato Si’, por supuesto. Estamos hablando de un grupo en Victoria que han aprendido a hacer avistaje de aves, generaron un sendero, pudieron hacerse de una embarcación gracias al apoyo de la provincia y realizan recorridos hacia la isla con turistas y grupos que vienen a visitar la localidad de Victoria. Ellos son de un barrio que se llama Quinto Cuartel que ni siquiera estaba en el mapa de Victoria.

Esta es la señal del proyecto, la más fuerte. Cómo los gurises, como dicen allá, las gurisas en el caso de Entre Ríos, en este momento están protagonizando esos circuitos siendo verdaderos guías, cuando hace un par de años no se lo imaginaban, no nos lo imaginábamos. Apostando a valorar los propios saberes (muchos de estos jóvenes son pescadores artesanales, hijos de pescadores) pero a lo mejor nunca miraron su territorio desde otra perspectiva y hoy lo están haciendo.

Paraná, Entre Ríos. Hay un barrio, una zona que se llama San Martín, que es en el oeste de la ciudad donde está el basural más grande que tienen en la provincia, a cielo abierto, que es El Volcadero. Todos los días se depositan 300 toneladas de residuos en ese barrio. Y la ciudad ha crecido de espaldas al oeste, de espaldas a estas barriadas. Los humedales más bonitos de toda la zona están pegados al basural. Es decir, el basural invade los humedales.

Con el grupo de jóvenes cuidadores de El Volcadero se está trabajando en hacer visible la belleza del humedal y también la locura del basural. Además y con dolor, sabemos que se trata de una zona que tiene el índice de suicidios jóvenes más alto de la ciudad; el año pasado se suicidaron 12 jóvenes en el barrio. Tremendo dato. Este año ya van 6 o 7, no estoy segura del número, pero es terrible lo que pasa.

Ustedes ven ahí a estos jóvenes que están poniéndole nombre a los carteles. Hay tres senderos que tienen nombre. Tenemos una alianza muy fuerte con un grupo que se llama Los Baqueanos del Río, que conduce Luis “Cosita” Romero, un pescador artesanal. Hace ya unos cuantos años, cuando Menem quiso construir la represa en el Paraná Medio, él y otro pescador se vinieron remando desde Iguazú durante 22 días para concientizar puerto por puerto, con pequeños panfletos y volantes para impedir la construcción de esa represa, y lo lograron. Les digo que si tienen interés, si ponen en internet “Historia de un amor, Cosita Romero, represa Paraná Medio”, van a ver imágenes bellísimas de lo que fue esa gesta, realmente. Bueno, él es maestro de los jóvenes Cuidadores en ese proceso.

Hace muy poquito tuvimos un encuentro de formación, acompañados por dos teólogos muy jóvenes, para darle voltaje a esa dimensión de la espiritualidad que hoy les contaba. Nosotros entendemos que Cuidadores tiene como desafío fortalecer esa dimensión de la espiritualidad, por eso nos solemos encontrar.

Ese es el recorrido con los jóvenes que les conté, ahí está la lancha, una nota que dieron para un diario además de la que les mostré ahora, y la formación integral en esto que venía recién relatando: el manual, un material que con mucho cariño elaboramos para siempre ser rehecho porque hay que trabajarlo en forma permanente pero que nos ayuda mucho (se presenta en la filmina)

Para el primer taller nos llegó una carta, Francisco nos escribió a cada comunidad y tenemos que responderle. El desafío es: nos escribió habrá, que responderle, entonces qué le respondemos como personas y como comunidad. Así camina Cuidadores. Fíjense, ahí hay cartas de los jóvenes. En uno de los talleres trabajamos mucho esto, qué vamos respondiendo y qué significan las cartas para nosotros y que nos haya escrito Francisco.

Aquí vemos un encuentro de formación y celebración, de encuentro. Dos teólogos ( Francisco Bosch y Diego Sánchez) nos ayudaron a caminar lo que ellos llaman Via Evolutionis. Es el desarrollo de la especie humana, el camino de la especie, es decir de dónde venimos y a qué especie estamos llamados y llamadas a ser. Nosotrxs les decimos que nuestra especie, el Homo sapiens, debe mudar a otra especie. Esta fracasó rotundamente. No fue capaz de cuidarse, de cuidar a los hermanos ni de cuidar la casa común. Estamos llamados a ser Homo cuidens, Homo humus. Otra especie. Cerramos con la las filminas de Leonardo Boff, con la declaración de Cuidadores como proyecto de interés legislativo en la Cámara  y, como no podía ser menos, con Francisco. Ete año tuvimos la gran dicha de estar un ratito y contarle el proyecto para seguir en diálogo con él.

 

 

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