Notas

Padre Pepe: «El principal pedido en las villas es tener un trabajo»

José Di Paola es uno de los curas que hace trabajo social en las villas y está acostumbrado a toparse con la dura realidad cotidiana. Desde ese lugar hace una evaluación de qué debería hacer el gobierno nacional.

El padre José ‘Pepe’ Di Paola, referente de los curas villeros, cuenta las necesidades que observa en su tarea pastoral en José León Suárez: la falta de trabajo y de alimento producto de la crisis económica y reclama una mayor asistencia en prevención y tratamiento de adicciones en chicos y jóvenes.

-¿Cómo describiría la situación social en villa La Cárcova, de San Martín, donde desarrolla su labor pastoral?

Estoy en la Parroquia San Juan Bosco y en realidad nuestra tarea abarca a varias villas de José León Suárez, no sólo La Cárcova. Es un momento difícil en general, como también lo escucho en las reuniones con sacerdotes, religiosas y laicos que trabajan en otros lugares del Gran Buenos Aires. Se nota que hay menos posibilidades laborales y esa es la gran preocupación y algo que vemos desde hace tiempo. La disminución de la oferta de trabajo de varias décadas a esta parte no se ha recuperado: San Martín, por ejemplo, era la capital de la industria. Sí hubo programas anteriores que apuntaron a repartir mejor el dinero, mucha gente pudo tener un vivir mejor a través de la AUH, programas o planes para poder acceder a la (escuela) secundaria o primaria. Pero el problema de fondo continúa.

-¿Observa que se agravaron los problemas en el último año?

No lo sé. Pero no se logra dar en el clavo con el tema del trabajo y producción para los sectores populares. Y creo que los aumentos que hubo o la disminución de trabajos formales e informales evidentemente ha generado una preocupación en la gente y ha afectado todos los trabajos en los barrios.

-¿Es visible esa frase tan recurrente que ‘se han cortado las changas’ en los barrios?

Es palpable. Incluso había rebusques que ayudaban a mantener a las familias o situaciones complejas que las personas podían atravesar a través de trabajos informales que se vieron afectados. Tareas que se llevaban adelante junto a la familia que han ido disminuyendo. Y, claro, algunas fábricas sí han entrado en crisis laborales en el último tiempo.

-¿Cuál es la mayor demanda por estos días en la parroquia?

No es sólo lo que escucho aquí sino también cuando hablamos con los compañeros de la tarea pastoral. El tema del trabajo, el poder tener una seguridad con un empleo y por lo tanto un ingreso. Evidentemente es lo principal. El tema del narcotráfico es transversal a toda la sociedad ya que no sólo la gente pobre lo sufre.

-En 2009 tuvo que abandonar la villa 21 por la amenaza narco. ¿Nota ahora una mayor determinación política en la lucha contra el narcotráfico?

Todavía es apresurado decirlo. Como Iglesia hemos pedido la declaración de la emergencia nacional en adicciones para garantizar la prevención y recuperación de los adictos. Y es un tema de análisis de los representantes de la Iglesia que ven un aumento en el consumo y, por lo tanto, también en la instalación del narco. Y no han aumentado en esa dimensión los dispositivos de prevención y recuperación.

-Pero Macri en diciembre declaró la emergencia en Adicciones con un acto en Olivos

Se hizo el decreto. Pero hay que ahondar y profundizar con los gobiernos provinciales, municipales y también con la sociedad civil. Se necesita una mirada más amplia y de todos incluso a nivel parlamentario. Debe ser una agenda prioritaria. Y tienen que inmiscuirse todos los actores de la sociedad como instituciones y organizaciones populares sino el tema decae y nos acostumbramos a esta situación y olvidamos que hay madres desesperadas porque sus hijos cayeron en una adicción y chicos que mueren o hipotecan su futuro.

-¿Y con qué peligros se enfrentan hoy los chicos en las villas?

En los barrios vulnerables es donde más se hace. Los curas llevamos adelante allí el programa Hogar de Cristo. Hay iniciativas que parten de la comunidad y que son las más valiosas, porque la comunidad va tomando el tema, va organizándose y atendiendo los mismos chicos. Y también se toma conciencia desde hace unos años de la necesidad de un trabajo en equipo desde estado el estado y con las organizaciones barriales.

-Pero hay menores que son cooptados como ‘soldaditos’ por las bandas narco.

En La Cárcova la utilización de los menores para cualquier delito es común. Por eso es más importante antes que bajar la edad imputabilidad ver qué sociedad le damos a los chicos. Como puede ser que un chico llegue a asumir una propuesta destructiva en lugar de una positiva: qué es lo que el estado y la sociedad le pueden brindar. Los chicos tienen que crecer con la pelota, con libros, con el deporte en general.

“En su cabeza está la Iglesia del mundo”

-¿Hace mucho que no habla con el Papa Francisco?

Estuve con él cuando fui hace más de un año al Vaticano, donde estuve cinco días para dar unas charlas. Lo vi muy bien, fortalecido, con una intuición muy grande: en su cabeza está la Iglesia del mundo no sólo cómo salió San Lorenzo. Hace poco lo vi por televisión en su gira por Egipto. Por teléfono no hablo.

-¿Y en aquella ocasión le preguntó por la situación social que vive la Argentina?

Sí, hablamos de todo. La mirada de él es del mundo, como los problemas de Medio Oriente por ejemplo, temas que a lo mejor acá no nos afectan en lo cotidiano. Está preocupado por los inmigrantes, las guerras, las hegemonías: temas muy serios en el mundo.

-¿Se acercan a la parroquia vecinos con hambre?

Es un tema recurrente aquellos que piden comida porque no llegan a poder comprarla. Por eso tenemos algunos comedores y damos ayuda alimentaria. Pero no se puede abarcar a todos. Uno también ve otras necesidades y en escuelas hemos hecho dispositivos de asistencia. Las necesidades de los sectores más marginales son mayores, hay que tener una mirada más amplia y hoy tenemos chicos que estudian la secundaria, porque vimos en el barrio la problemática de los de 16 años para arriba que dejaban la secundaria. Entonces articulamos con el Ministerio de Educación provincial y el año pasado surgió la escuela Juan Bosco. Y también curas de otras villas han replicado esto.

Para leer nota original de Diario Popular: https://www.diariopopular.com.ar/general/padre-pepe-el-principal-pedido-las-villas-es-tener-un-trabajo-n309094